jueves, 19 de diciembre de 2013

Es com quan...

Es com quan menges panses , aquella textura estranya que saborejes i intentes normalitzar dins del teu paladar; amb una ja en tens prou. O com passar un túnel de la por i saber que t’espantaran en qualsevol moment. O com tu i com jo.
Estic parlant de la por al amor que saps que et pot portar dolor, com sagnar lent i sentir-te relaxat. Es com un dolor que agrada, ets un dolor que m’agrada. Es com un bol gran de gelat, amb tot de nata i xarop de caramel, milers de mortíferes calories disposades a atacar al teu cul, però... quin plaer assaborir-les!

Es com quan mossegues suau i fort al meu coll, noto les dents que s’endinsen en la meva pell, acte seguit el dolor. Però disfruto sentint l’ humitat de la teva llengua per cada porus meu, se m’eriça la pell, moro i visc alhora.
Perquè cada cop que et faig un petó m’hi jugo la vida, cada instant que ens dediquem, de fet, ens hi juguem la vida. Som com dues boques que s’han jugat fins desgastar-se els llavis, però ara, encara dolorits i en carn viva segueixen amb les mateixes ganes de dolça tortura. Es pensen, s’imaginen, s’abracen i finalment es fan mal. Això són els nostres llavis, això fan, això senten. 

Es com tirar els daus i esperar que la sort et faci sortir el 6, però la sort mai va ser per nosaltres. Les nostres mirades juguen a trobar-se sense límits, de fet el límit sempre se’ns va donar bé, el límit és el nostre estat natural. Són com les fulles que cauen dels arbres; jo caic en tu, tu caus en mi, un i mil cops. Es com la tortuga i la llebre, un sempre juga amb avantatge; tu corres i jo m’aturo, jo m’aturo i tu corres, mai d’acord, com ja he dit sempre al límit.

Som com una bomba de rellotgeria, quants segons falten per esclatar? Les agulles es preparen, no queden més de 6 segons. RECORDES? 6, el número de la sort, ara si ens ha tocat, i ara recordo la textura de la pansa a la boca, recordo el sabor de gelat i nata al paladar i les seves estúpides calories, la por al túnel per si m’espanten, les mossegades al meu coll, els nostres llavis desgastant-se, el límit, les fulles caure, la tortuga i la llebre....
I només queda un segon, et miro... PUM!! EXPLOSIÓ


Tu i jo hem acabat.

martes, 24 de septiembre de 2013

Berta.

Comprendí que el amor muere o mata,
que los besos se cansan de susurrar amor,
las manos de anhelar deseos,
comprendí que las palabras se pierden en el sinsentido.

El amor hiere,
hiere a muchos a la vez,
Te maté,
me mataste,
RIP.

No hay besos, ni caricias, ni palabras,
quedó la nada que todo lo ocupa,
Y en mi cabeza mil historias,
que se agolpan en mi alma y llora.

La soledad abriga,
se convierte en mi bella amiga.
La soledad comprende,
pues finalmente ella no miente.

Sola, 
dolida,
restos,
yo,
en fin Berta.

viernes, 31 de mayo de 2013

Merecidamente desmerecido.

A cada paso,
paso que puede ser firme, loco, incoherente, bohemio, insulso, fuerte,
temeroso, dichoso, ultrajante, amoroso, o quizás distante.
A cada paso,
que será hacia delante, hacia atrás, para salir corriendo, para retroceder, 
para huir, para volver, para marcharme o quedarme. 
A cada paso,
daré lo mejor y lo peor de mí, las risas y los llantos,
el amor y el desamor.

Sazonando mis minutos con momentos bellos, jugando a lo que tu quieras amigo destino.
Y dejar de ser un mero títere en manos del "amor", segando las finas cuerdas, y desprenderme al fin, pero sucumbiendo a las fuertes cuerdas del destino, que iré tejiendo e hilando, suave y con esmero.

A mi paso la vida, los amores locos, los desencuentros, la muerte y de nuevo... la vida.
En ciertos pasos detendré mi ser para mirar y no perder pista de la mundicia,
en otros..  el adiós marcará el fin de algunas relaciones, aunque creo que mejor será teñirlo de una palabra que sabremos simplemente querrá ser piadosa, como el "hasta luego".

A mi paso las grandes decisiones, que desencadenarán grandes o pésimas ilusiones,
ya he afirmado con toda tipología de caracteres que no sé nada cierto.

Pero que tan adictiva y sensual me resulta a veces la sensación de perder el control,
de desestabilizar hasta mis huesos, de dejar ir infinitos besos,
a quién quizá más los desmerezca, 
pero que divertido fue errar en la vida. Que tan interesante resulta levantarse de la más cruel caída, 
la que todavía desconozco, el golpe final, el que me lo quite todo.

Te espero traviesa por los parajes, desgastando los días, esperando, más bien poco, el golpe, el último. Y en ese momento, sonreiré y dejaré ir mi ultimo beso, desmerecido quizás, pero eternamente mío. 

sábado, 9 de febrero de 2013

A cada paso... esa.

Quiero ser esa,
la dehesa del todo, la princesa del nada.
Quiero ser conocida por todo aquel que de corazón posea,
y del que disfrute cuando sangre derrame.

Escribir, querer, sentir, hablar,
morder  con cada parte de mis vísceras.
No parar hasta caer exhausta y sin aliento.

Saber que mis palabras llegan a cada rincón mas profundo
de grandes cerebros y de mentes planas y retrógradas.
Evocar amor, respeto, sensualidad, ternura... para unos
y el más terrible odio y rencor en otros.

Soy yo, esa,
la chica buena y traviesa
la que del cielo dicen que bajó,
pero que a las dulces llamas del subsuelo se entrega.

Quiero ser amada y criticada,
la inteligente y la tonta,
indispensable e indiferente,
tuya y de nadie.

Ahora soy yo, Berta.


martes, 29 de enero de 2013

Lágrimas.

A veces quieres correr rápido, muy veloz,
desaparecer de entre la gente, hacerte invisible.
Porque el dolor suele hacerte demasiado visible,
los llantos son como neones fluorescentes que hacen que la gente a tu paso se gire a mirar,
solo a mirar...
 mirar el morbo de ver esas lágrimas desgarradoras que parecen partir a su paso la fina piel.
A veces corres veloz porque no sabes a donde esconderte de esa mano que te estruja el corazón,
que te deja sin aire, que te mata en vida.
Pero corres y ella es más veloz que tú,
y te aprieta suave ahora,
para ahogarte más lento, para no dejarte en un tiempo.
Ahora eres visible, tú y tu dolor,
y esa mano que creías no ver... la ves.
Pero el  pudor y el llanto nunca fueron hermanos...
y gritas y lloras!! y no sabes que hacer,
porque tu ves eso que los demás no ven,
el dolor.
Es tu dolor, nadie lo verá,
y te tratarán por loca, 
porque de ti solo ven ese llanto fluorescente y ensordecedor,
y te gritarán loca,
pero no temas... sabes que es dolor,
te creerán loca.

Pero querida...en este mundo de locos, 
puedes permitirte un poco de locura.






jueves, 24 de enero de 2013

Yo la casera, yo mi casita.


Cada uno a su rama, a su casa. Cada uno con su familia, con su historia.
Los hay que no tenemos casita donde anclar nuestro futuro, que está lleno de cosas que ahora no toca tener, no toca llenar.
Yo no me refiero a una casa física queridos, me refiero a mi nidito, ahí, en lo alto de mi cabeza loca, allí donde crecen los cabellos.
La vida está llena de materialismos, ya casi me siento desplazada al no unir mi futuro a un hogar con caseta para el perro, yo más espiritual, sueño con una gran biblioteca en mi lóbulo frontal, con mil imágenes en el parietal, con viajes alrededor de mis retinas, con besos en mis labios.... mi casa yo.

Mi cuerpo para mí y para tí, para las dos, mi casa.

Ahora tengo dulce serrín de azúcar, ahora tengo esbozos y ligeros planos para construir esa... mi biblioteca, mis vivencias. 
Que rico huele ahí arriba! Que paleta de colores pastel, que divertido así.
Quizá todavía sea un proyecto de mi misma,un proyecto lleno de color, dulce.

Mi felicidad para quien esté a mi lado, mi locura para todos, mi sonrisa... para ti.

Berta Mascaró



lunes, 7 de enero de 2013

A gritos de silencio.

La palabra... tan estúpidamente interpretable,
mi gran amiga y mi gran enemiga a la vez.

Tengo mil cosas que decir en mi mente, mil sentimientos esperando ser desatados de entre mis labios tímidos, mil onomatopeyas, mil susurros, decenas de gritos y un suspiro.

Siento un vena tan fuerte alrededor de mi boca, me atan labios y corazón, me sellan por dentro.
Quiero gritar, quiero abrir mis labios hasta sentir mis comisuras romperse, hasta notar el sabor de la sangre y ese olor tan característico que tiene.

Tengo tantas cosas, algunas me dan miedo y sé que  lentamente me corroen las entrañas,
siento como la indiferencia de los días, que transcurren lapidando mi cuerpo, refuerzan la venda.

Y callo, no salen de mi a borbotones las palabras. Solo puedo ofrecer al mundo mi silencio,
que queda mudo y apagado, inocuo a ojos ajenos.

Convirtiéndome en esa niña dócil y callada, que paga el precio de sus actos, callada.

Y sueño... y callo,
y vivo.... y callo,
y sonrío... y callo,
y lloro... y callo,
se apaga la luz... callando.

Y ya solo me queda eso, ese suspiro que sale apretado entre las vendas,
que las humedece y las sella.

Y estoy a un paso de todos vosotros, transparente cual gota de agua,
esperando a que afloje el ritmo de vuestras vidas y sintáis mi aliento extasiado
pero que se apaga.

Abre los ojos, quita esa venda húmeda, mojada ya, quizá la primera palabra que diga
sea de desahogo pero luego vendrán las de amor.